El famoso caso Cambridge Analytica
En 2018 The New York Times, The Guardian y The Observer publicaron que la consultora británica Cambridge Analytica adquirió de forma indebida información de 50 millones de usuarios de la red social Facebook en Estados Unidos. Esos datos privados fueron utilizados para manipular psicológicamente mediante anuncios publicitarios a personas votantes en las elecciones de 2016 de ese país y cuando se eligió presidente a Donald Trump.
¿Cómo se describía Cambridge Analytica?
Se definían como una consultora responsable de desarrollar campañas para marcas y políticos y “cambiar el comportamiento de la audiencia" mediante el manejo de datos.
¿Cómo la podemos describir?
Algunos términos que pueden aplicar, aunque no legalmente, son: “hackeadora de información personal” y “creadora de contenidos manipulados y falsos” para influir en elecciones democráticas. La empresa se declaró en bancarrota y las personas dueñas crearon otra firma para hacer las mismas labores: Emerdata y Dynamo. 🤔 Facebook actuó como cómplice pues conoció de la violación a su información y la de sus personas usuarias. De hecho, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos ordenó a la red social que se pagara US$5.000 millones como sanción por las malas prácticas en el manejo de la seguridad de los datos de los usuarios. Además, el dueño de Meta, propietaria de Facebook, Mark Zuckerberg, se disculpó públicamente en abril de 2018 por el uso erróneo de los datos, nada menos que ante el Congreso de Estados Unidos.
Se conoció por parte de ex funcionarios de la empresa que la empresa participó en al menos 200 elecciones alrededor del mundo, entre ellas en Argentina.
Nuestros datos no son privados. Una de las formas de evitar caer en las redes de la manipulación mediante el uso de nuestra información es saber distinguir entre lo que es veraz y lo que no, para tener las herramientas a la hora de elegir qué adherir y qué reproducir.