
Capítulo 10:
Tendencias en el mundo del periodismo: ¿qué revela el Digital News Report 2025?
Reconozco que soy una especie en peligro de extinción: casi todos los días recibo en la puerta de mi casa, en San José, un ejemplar impreso de La Nación. Como diría mi sobrina de 22 años, esta manera de informarme de las noticias resulta bastante “vintage” de mi parte.
La apreciación de mi sobrina parece confirmada por el Digital News Report 2025, un estudio realizado por el Reuters Institute for the Study of Journalism (Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo) que analiza cómo se comporta el mercado de las noticias y los medios de comunicación en 48 países alrededor del mundo, entre ellos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Según este reporte, los avances tecnológicos y la incertidumbre generada por una coyuntura mundial de cambios y conflictos han dado pie a un panorama fragmentado de los medios informativos. En este nuevo escenario, aquellos medios considerados tradicionales (prensa escrita, radio, televisión) pierden terreno ante sus contrapartes digitales y ante el surgimiento de los creadores de contenido en plataformas como YouTube y TikTok.
“En este contexto, el periodismo analítico y basado en evidencias debería estar en su esplendor, los periódicos agotándose, la radio y la televisión floreciendo, el tráfico web creciendo. Pero la realidad es muy distinta, tal como lo expone nuestro informe. En la mayoría de los países, los medios tradicionales luchan por conectar con gran parte del público, y se registra baja confianza, conexión en declive y suscripciones digitales estancadas”, señala el estudio.
Aunque existen diferencias culturales o políticas entre países, el estudio evidencia tres realidades: en primer lugar, la frontera entre el periodismo informativo, el de opinión o incluso el activismo se está diluyendo cada vez más; en segundo lugar, la inteligencia artificial irrumpe en el periodismo sin que aún haya claridad sobre su impacto; y en tercer lugar, a pesar de la desinformación, la confianza en las noticias se mantiene estable.
Aunque Costa Rica no fue incluida en este informe, algunas de las tendencias detectadas en él coinciden con hallazgos de otros estudios que se realizan a nivel nacional sobre las audiencias de los medios de comunicación. Un ejemplo es la 3ª Encuesta sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación de Costa Rica (2025), que cada año elabora la Universidad de Costa Rica (UCR).
Tradicional versus social
Uno de los principales hallazgos del Digital News Report consiste en la creciente dependencia de las redes sociales y las plataformas de video como fuentes de información, al tiempo que los medios considerados más tradicionales (como televisión, prensa escrita, sitios web periodísticos) pierden la conexión con sus audiencias de forma generalizada.
Un ejemplo de ello ocurrió en Estados Unidos, donde el estudio coincidió con las primeras semanas de la nueva administración de Donald Trump. Por primera vez, el porcentaje de estadounidenses que obtuvieron sus noticias en las redes sociales y las plataformas de video (54%) superó tanto a los telediarios (50%) como a los sitios web y las aplicaciones de los medios (48%).
“Hace ocho años, el llamado “salto por Trump” hizo subir a todos los barcos (o detuvo temporalmente su hundimiento), incluidos los sitios web, la televisión y la radio. Pero esta vez sólo han crecido las redes sociales y las plataformas de video (y muy probablemente también el consumo de podcast), lo que respalda la sensación de que los medios tradicionales en Estados Unidos son eclipsados por la inclinación popular hacia las personalidades y los creadores en línea”, señala el estudio.
Este auge de las redes sociales como fuente de información no es exclusivo de Estados Unidos, pero es ahí donde los cambios parecen desarrollarse con mayor rapidez e impacto. A esta tendencia se unen algunos países de América Latina, África y partes de Asia, donde, de acuerdo con el reporte, “el gran peso de las redes sociales y la polarización política forman parte de sus cotidianidades desde hace algún tiempo”.
En Costa Rica, el panorama resulta similar. La encuesta elaborada por la UCR revela que, desde el 2023, se venía detectando un crecimiento de las redes sociales como fuente de información que complementaba, pero no desplazaba, a los medios tradicionales. Ello cambió en el año 2025.
“Por primera vez desde que se realiza la encuesta, las redes sociales superan a los noticieros de TV nacional como el medio más frecuentemente utilizado para informarse sobre lo que sucede en el país. El 72% de las personas encuestadas afirmó que utiliza “regularmente” o “siempre” este medio, frente al 53% que dijo lo mismo sobre los noticieros televisivos. Se trata de una diferencia de 19 puntos porcentuales”, indica la encuesta.
A pesar de ello, la televisión se mantiene como la fuente preferida de noticias para la mayoría de las personas encuestadas: “Aunque las redes concentran los niveles más altos de uso frecuente y cotidiano, la TV continúa manteniendo, al menos por el momento, un peso simbólico y una percepción de centralidad en el ecosistema informativo. Además, todavía es el medio preferido de las personas para consumir noticias”.
A nivel global, el Digital News Report detectó un descenso constante en las audiencias de los informativos tradicionales de televisión, debido a que el público prefiere los servicios de streaming para noticias. Por ejemplo, en Francia y Japón, el alcance de los telediarios bajó 4 y 3 puntos porcentuales respectivamente, llegando a un 59% y un 50%.
“Si nosotros vemos históricamente cuáles son los comportamientos de las audiencias, durante mucho tiempo, los medios impresos y la televisión fueron los reyes en Costa Rica; hoy por hoy, ese reinado les corresponde a las redes sociales, pero aunado a una ‘hiperfragmentación’ en el mundo digital”, señaló Rolando Rodríguez Barquero, director de CAMedia y consultor independiente.
El auge de TikTok
El Digital News Report también evidencia el auge de la plataforma TikTok, no solamente para fines de entretenimiento, sino para el consumo de noticias. Según el reporte, una tercera parte (33%) de la muestra global la utiliza con diversos fines y cerca de la mitad (17%) la usa para informarse.
“Si bien X se mantiene como una fuerza poderosa en Estados Unidos y algunos otros países, la novedad más significativa en el resto del mundo es el rápido crecimiento del consumo de noticias en TikTok”, señala el reporte. “El más veloz se registra en Tailandia, donde ahora casi la mitad (49%) recurre a esta red para consumir noticias: son 10 puntos porcentuales más que el año pasado. Pero hay aumentos en todas partes, especialmente en el segmento de la juventud”.
La misma tendencia ocurre en Costa Rica. El estudio Red 506 (una iniciativa del medio de comunicación El Financiero) estima que TikTok reúne a 3,25 millones de usuarios y es la red social con mayor crecimiento relativo, especialmente entre personas jóvenes. Además, concentra la mayor inversión de minutos diarios entre los costarricenses (más de 90 minutos/día).
Es así como las plataformas digitales (tanto TikTok como YouTube e Instagram) se convierten en terreno fértil para el surgimiento de personalidades y los llamados “influencers”, algunos de los cuales incursionan en el mundo de las noticias, generando un panorama cada vez más fragmentado de fuentes de información.
Señala el Digital News Report: “Llevamos varios años preguntando a qué prestan atención los usuarios de las redes sociales, y hemos constatado que, en el mejor de los casos, los medios tradicionales se ven desafiados por estos creadores y personalidades, y en el peor, pierden con ellos incluso cuando se trata de noticias. Esta tendencia se verifica otra vez este año, según los datos agregados de los 48 mercados”.
Agrega: “Los creadores desempeñan ahora un papel importante en todas las redes, salvo en Facebook, y es en TikTok donde los medios tradicionales reciben menos atención. Y no es sorprendente, dadas las dificultades para adaptar el contenido periodístico a un espacio más informal y la preocupación por canibalizar las visitas a los sitios web si se publica en una red que no está configurada para el tráfico de referencia”.
En el caso de Costa Rica, el estudio Red 506 estima que hay 150.000 creadores de contenido en el país y los identifica como actores centrales en la formación de opinión, consumo y tendencias, especialmente entre jóvenes y adultos jóvenes.
“Yo prefiero divorciarme un poco del término ‘influencer’ y utilizar el de ‘líder de opinión’, porque pienso que la mayoría de estas personas tienen la capacidad de distribuir un mensaje, no necesariamente de influenciar a los demás (...) De los 150.000 creadores de contenido, la mitad son ‘nano’ (es decir, tienen entre 1 y 10.000 seguidores) y los que tienen más de 1 millón de seguidores, representan el 2% (3.000 creadores). Estos líderes de opinión, tanto los ‘nano’ como los ‘star’, incursionan cada vez más en diferentes áreas, incluyendo las noticias y la política”, señaló Rolando Rodríguez.
Inclusive, las fronteras entre lo que es periodismo informativo, de opinión, y hasta activismo político, se van diluyendo en esta geografía fragmentada y compleja de los medios de comunicación y las redes sociales.
Señala el Digital News Report: “La acelerada transición hacia el consumo mediante redes sociales y plataformas de video disminuye aún más la influencia del periodismo institucional y potencia un entorno alternativo fragmentado, con una variedad de creadores de contenido en pódcast, YouTube y TikTok. En todo el mundo, los políticos populistas pueden eludir cada vez más a la prensa tradicional recurriendo a medios partidistas amistosos o a ‘personalidades’ e ‘influencers’ que, a menudo, tienen acceso especial pero rara vez hacen preguntas difíciles. Muchos de ellos difunden falsedades, o cosas peores”.
Desinformación como riesgo
Al tiempo que se aceleran los cambios en la producción y el consumo de noticias, la desinformación se ha convertido en uno de los principales riesgos a nivel mundial, según indica el Global Risks Report 2026, del Foro Económico Mundial. Este fenómeno amplifica la polarización social y erosiona la confianza democrática.
Más de la mitad de las personas encuestadas (58%) en el Digital News Report coinciden con esta percepción y manifiestan sentirse preocupadas por identificar qué es verdadero y qué es falso, cuando se trata de las noticias en línea: “El nivel más elevado de preocupación se registra en África (73%), donde todos los grupos de edad usan las redes sociales para informarse, y también en Estados Unidos (73%), mientras que Europa tiene el índice más bajo (54%)”. En América Latina, el nivel de preocupación por las noticias falsas asciende a un 62%.
En muchos países, las figuras políticas dominantes son señaladas como las principales fuentes de desinformación, especialmente en Estados Unidos. En varios lugares de África, América Latina y Asia, existe la misma inquietud en torno al papel de los “influencers” y personalidades. En lo que respecta a las redes donde se puede difundir información engañosa o falsa, Facebook and TikTok se mencionan como los principales problemas en todos los mercados.
Para los costarricenses, quienes más difunden contenidos falsos o desinformativos son, en primer lugar, los usuarios anónimos o desconocidos en redes sociales (36,8%), seguidos por “influencers” o creadores de contenido (24,2%), actores políticos o partidos (20,5%), y medios de comunicación (13,5%), según la 3ª Encuesta sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación de Costa Rica.
“La desinformación dejó de ser un fenómeno episódico y se volvió un componente estable del ecosistema informativo en Costa Rica. Contenidos falsos o manipulados circulan en las mismas plataformas que las noticias verificadas y compiten por atención con ventajas estructurales de velocidad, segmentación y diseño emocional. Este entorno erosiona la confianza pública, introduce ruido en la deliberación y complica la labor periodística y regulatoria”, señala la encuesta.
En el Digital News Report, se les consultó además a las audiencias cuál método o estrategia utilizan para verificar si una información es falsa o no. La mayoría contestó que acude a medios de comunicación en los que confían (38%), seguidos por fuentes oficiales (35%), motores de búsqueda (33%) y verificadores o fact-checkers (25%), antes que a las redes sociales (14%).
“En cada caso, los encuestados son capaces de identificar las marcas que buscan. La mayoría en el Reino Unido, Alemania y Japón recurre a las emisoras públicas o a sus sitios web (BBC News, ARD y NHK). En Estados Unidos se inclinan por la marca periodística que mejor los identifica políticamente: CNN entre los encuestados de izquierda y Fox News entre los de derecha (...) Nuestros datos demuestran la importancia sostenida de los medios independientes como punto de referencia en un mundo incierto (y en momentos significativos nacionales e internacionales), aunque la gente ya no los consume con tanta frecuencia como antes”, indica el estudio.
Confianza en las noticias
En el caso del ejercicio del periodismo, la confianza de sus públicos en el trabajo que realizan a diario es fundamental. Según el Digital News Report, a nivel global, la confianza en las noticias se ha mantenido estable por encima del 40%, aunque con diferencias marcadas entre países. Por ejemplo, en Europa, Finlandia tiene el porcentaje más alto de personas que confía la mayor parte del tiempo en las noticias (67%), mientras que en Grecia esta cifra baja a un 22%. En América Latina, el porcentaje de confianza oscila entre un 42% en Brasil y un 32% en Argentina y Colombia.
¿Y qué pueden hacer los medios de comunicación para mejorar la confianza de sus audiencias? Las personas encuestadas señalaron cuatro puntos principales que se mantienen en todos los países analizados:
1. Imparcialidad. Las audiencias insisten en la necesidad de que los medios presenten los hechos de un modo equilibrado e imparcial, en vez de promover sus propios intereses.
2. Rigurosidad y veracidad. El público quiere que los periodistas eviten la especulación y los rumores, y se centren en hechos verificables.
3. Transparencia. Las audiencias desean ver más pruebas que sustenten afirmaciones (incluyendo una divulgación más completa de las fuentes) y mayor transparencia con respecto al financiamiento y los conflictos de intereses.
4. Mejor periodismo. Además de sugerir la contratación de más reporteros especializados, las personas pretenden que los periodistas se dediquen a investigar a figuras poderosas y aportar profundidad, en vez de perseguir algoritmos para conseguir clics.
“Las audiencias esperan imparcialidad, rigurosidad, transparencia e información original, aunque mucha gente considera que los medios siguen quedándose cortos. La buena noticia es que se trata de cosas que muchos periodistas y medios quieren ofrecer. El desafío es que no existe un consenso claro sobre qué significan esos términos, especialmente en las sociedades polarizadas”, agrega el reporte.
En el caso de Costa Rica, los resultados de la 3ª Encuesta sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación coinciden con los del Digital News Report: 43,42% de las personas afirman tener confianza en los medios de comunicación, un incremento de más de 7 puntos porcentuales con respecto al 2024. Sin embargo, la desconfianza hacia los medios de comunicación continúa siendo elevada y alcanza un 56,58%, a pesar de disminuir de un año a otro.
Otro aspecto relevante es que un 66,4% de las personas entrevistadas considera que hay medios más confiables que otros, “lo que refleja que la ciudadanía no percibe el ecosistema mediático como homogéneo”, señala la encuesta. “Estos resultados indican una visión crítica y selectiva del consumo informativo donde la confianza no se deposita en la figura de los medios como un bloque, sino que se otorga de forma diferenciada”.
Para la mayoría de los costarricenses encuestados, la labor más importante del periodismo radica en ayudar a entender lo que ocurre en el país con información actualizada y veraz. En segundo lugar, valoran la habilitación de espacios de intercambio de opiniones, y cerca del 40%, considera relevante que los periodistas contribuyan a la búsqueda de soluciones para los problemas cotidianos.
La ruta de la evasión
Junto a la desinformación, la evasión de las noticias se perfila como un fenómeno creciente, impulsado principalmente por la variedad de fuentes de información y el exceso de noticias negativas. Según datos del Digital News Report, cuatro de cada diez personas (40%) evitan las noticias a veces o con frecuencia. Es la cifra más alta registrada desde 2017.
Actualmente, los porcentajes más altos de evasión de noticias se observan en Bulgaria (63%), Turquía (61%) y Croacia (61%), y los más bajos en Taiwán (21%) y Japón (11%) y la región nórdica. En América Latina, los porcentajes oscilan entre el 46% (Argentina, Brasil y Chile) y el 39% (Perú).
Según la 3ª Encuesta sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación 2025, casi cuatro de diez de los costarricenses entrevistados (39%) afirmaron haber evitado leer o ver noticias recientemente, aunque esta cifra bajó en comparación con el período anterior (52%):
“El interés y la evasión de noticias se han convertido en métricas centrales para evaluar la salud del espacio público contemporáneo. En un contexto de sobreabundancia informativa, polarización política y fatiga emocional, la decisión de consumir o evitar noticias ya no es un comportamiento marginal, sino un indicador clave de cómo la ciudadanía se relaciona con los asuntos públicos. Comprender por qué algunas personas buscan informarse activamente mientras otras se desconectan deliberadamente resulta esencial para interpretar la calidad del debate democrático, la confianza en los medios y la capacidad del periodismo para seguir cumpliendo su función social”, señala el estudio.
¿Por qué las personas evitan informarse? Estos son los principales motivos que identificó el Digital News Report: las noticias tienen un efecto negativo en su humor (39%); les abruma la cantidad (31%); hay demasiada cobertura de conflicto/guerras (30%); hay demasiada cobertura de política (29%); no hay nada que puedan hacer con la información (20%); las noticias llevan a discusiones que prefieren evitar y no les parecen relevantes para su vida (ambos con 18%).
Frente a este escenario, algunos medios internacionales ya trabajan para que sus noticias resulten más relevantes y menos abrumadoras para sus audiencias. Lo hacen, por ejemplo, mediante boletines informativos a cargo de personalidades o podcasts en tonos más livianos y orientados a las necesidades cotidianas de sus usuarios.
“Al analizar lo que sucede con la comunicación, uno ve que, en el pasado, los medios producían información, y el entretenimiento y la publicidad viajaban porque existía esa información. Hoy en día, la información más bien tiene que recubrirse de un halo, de un disfraz de que no es información para poder colocarse y ser consumida. Estamos ante un panorama complejo, donde las personas quieren los contenidos ya digeridos y preferiblemente en video”, explicó Rolando Rodríguez.
La IA llegó para quedarse
A la pluralidad de medios informativos, plataformas digitales y creadores de contenido a nivel global, se suma otro actor relevante e impredecible: la inteligencia artificial (IA), una herramienta utilizada principalmente para la personalización de las noticias.
“A partir de la IA generativa, la personalización vuelve a ser un tema candente, dado que surgen nuevas herramientas para transformar el formato y el estilo de las noticias, y también se puede hacer una selección más relevante de historias (...) Descubrimos que el mayor interés pasa por hacer que el contenido informativo sea más relevante y fácil de consumir, por ejemplo, creando versiones resumidas de los artículos (27%) y traduciéndolos a otros idiomas (24%)”, señala el Digital News Report.
De acuerdo con el reporte, existe un mayor interés por ajustar el formato y el estilo con que se presentan las noticias, más que la personalización del menú informativo como tal. Esta tendencia obedece a que muchas personas valoran informarse más allá de sus intereses personales y también les preocupa perderse información relevante.
“El público parece curioso e interesado en cómo la IA puede mejorar su experiencia informativa y el valor que le ofrecen, aunque aún no sepa cómo debería ser esto: lo mismo tal vez le ocurre al sector periodístico”, menciona el estudio.
Además de los usos de la IA, el estudio también profundiza en el uso que hacen los periodistas y los medios de comunicación de la IA. Durante el último año, detectó que no sólo aumentaron los artículos generados por la IA, sino que más periodistas han usado esta herramienta como apoyo en su trabajo, ya sea en la investigación, transcripción de entrevistas, o sugerencia de titulares.
Al explorar dos escenarios (el contenido noticioso producido por la IA bajo supervisión humana y el contenido noticioso producido por humanos con apoyo de la IA), el reporte reveló que las audiencias se mantienen escépticas ante la producción automatizada de noticias, mientras que aceptan con mayor aceptación el uso de la IA como apoyo a los periodistas en su trabajo.
Los costarricenses expresaron una posición similar en la 3ª Encuesta sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación: la gran mayoría de los encuestados (90,7%) afirmaron no confiar en noticias producidas directamente por inteligencia artificial, en contraste un 56,7% sí sí confían en noticias elaboradas por periodistas que usaron IA como herramienta de apoyo.
“Estos datos revelan que la resistencia ciudadana frente a la IA no es absoluta, sino condicional. El rechazo se dirige, sobre todo, a la idea de reemplazar por completo el juicio humano en la producción informativa. En cambio, cuando la inteligencia artificial aparece subordinada al criterio profesional la confianza aumenta de manera considerable. Esto sugiere que, para las personas consultadas, la legitimidad del periodismo sigue descansando en la intervención humana y en la capacidad ética, editorial y contextual de quienes ejercen el oficio”, explica el estudio.
Para Rolando Rodríguez, el tema de la inteligencia artificial incluso va más allá de la producción de noticias o el tratamiento de la información: “La inteligencia artificial impone retos, no solo en cuanto a la producción y distribución de contenidos, sino retos más grandes de cómo se va a regular esta herramienta desde un punto de vista que permita la protección del trabajo y que permita que las personas accedan a estas plataformas para generar valor”, afirma.
Por siempre el celular
El omnipresente teléfono inteligente o smartphone también ha influido en la manera en que las personas acceden a las noticias a nivel global y los formatos que usan para consumirlas. Según el Digital News Report, en casi todos los mercados, la mayoría de las personas usa el celular como primer dispositivo para informarse en la mañana, dejando de lado los programas de radio y televisión.
“Este cambio, acompañado de un aumento en el poder de las plataformas, ha fomentado un consumo de noticias más personalizado y la creciente popularidad del pódcast y el video online (…) Si bien en todos los mercados el móvil desempeña un papel mucho más importante del que tenía, hay diferencias considerables y sorprendentes según el país”, agrega el estudio.
Por ejemplo, en países como Estados Unidos y el Reino Unido, la radio y televisión han sido eclipsados por los teléfonos celulares; en Portugal y Japón, los telediarios se mantienen como el principal punto de partida, mientras que en Dinamarca y Sudáfrica la radio tiene protagonismo. En Austria, el 11% de las personas aún empieza el día leyendo un periódico impreso (al igual que yo); la mayoría son mayores de 45 años.
Si bien en Costa Rica no existe una medición directa de cuál es el primer dispositivo que las personas utilizan en la mañana para informarse, algunos datos de la Encuesta de Acceso y Uso de los Servicios de Telecomunicaciones 2024, elaborada por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT), parecen apuntar en ese sentido.
Dicha encuesta revela que el 92,9% de la población adulta posee teléfono celular, del cual el 77% corresponden a teléfonos inteligentes, y cerca del 80% de las personas accede a internet móvil de forma habitual. Asimismo, el estudio identifica al celular como el principal dispositivo de acceso a aplicaciones de mensajería y redes sociales, hoy canales centrales para el consumo informativo.
Esta combinación de alta penetración del smartphone, conectividad permanente y uso intensivo diario permite inferir que, en Costa Rica, el teléfono celular es, probablemente, el principal punto de contacto informativo en las primeras horas del día para la mayoría de la población.
Pagar o no pagar
Ante la irrupción del teléfono inteligente y al creciente poder de las plataformas digitales, muchos medios de comunicación a nivel mundial han optado por buscar modelos de negocio sostenibles, tratando de reducir la dependencia de la publicidad e impulsando sistemas de pago directo por parte de sus audiencias.
Sin embargo, tal y como lo evidencia el Digital News Report, la mayoría de las personas continúa reticente a pagar por las noticias en línea. Inclusive, en 20 países que cuentan con una amplia oferta de medios con suscripciones digitales, menos de una quinta parte de los encuestados (18%) ha pagado durante el último año, ya sea por suscripción, membresía, donación o aportación única.
Países europeos como Noruega y Suecia, donde los medios tienen una sólida posición de mercado y donde las plataformas tradicionalmente juegan un papel menor, reportan los niveles de pago más elevados (42% y 31% respectivamente). Lo contrario ocurre en el sur y el este de Europa, donde países como Serbia y Grecia registran apenas un 7% de nivel de pago.
En el caso de Costa Rica, el panorama es aún más complejo: apenas un 6,41% de las personas afirmó haber pagado por una suscripción para ver o leer noticias, según la 3ª Encuesta sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación. A futuro, un 15,5% sí consideraría pagar alguna suscripción, cifra que se mantiene constante desde la encuesta del año anterior.
“Esta estabilidad en los resultados refuerza la idea de que pareciera existir una resistencia estructural del público costarricense a pagar por información digital, lo cual sigue siendo un obstáculo central para la sostenibilidad económica del periodismo”, señala la encuesta.
El futuro del periodismo local es otra de las inquietudes que se refleja en el Digital News Report: en Estados Unidos y gran parte de Europa, los diarios locales y regionales han tenido dificultades para adaptarse a la transición hacia lo digital, y los consumidores han encontrado formas más eficientes y atractivas de obtener información relevante para su quehacer diario.
“Nuestro informe de este año exhibe la magnitud de este desafío. La gente suele manifestar en las encuestas su interés por las noticias locales, pero la mayoría de nuestra muestra piensa que los medios locales (TV, radio y periódicos) sólo merecen ser consultados por asuntos de política local, noticias como sucesos y accidentes, y avisos como los obituarios”, señala el reporte.
Temas como actividades culturales y de entretenimiento, servicios como el pronóstico del tiempo e información del transporte público, así como la compraventa de productos, que anteriormente nutrían a los medios locales, pasaron a ser consultados en plataformas digitales o en aplicaciones especializadas. “Esto explica, en parte, los inconvenientes que afronta el periodismo local en muchos países, y por qué modelos como los paquetes y la agregación de servicios informativos ofrecen un camino potencialmente prometedor”, añade el estudio.
A ello se suma que, en un mercado pequeño como el costarricense (5,2 millones de habitantes), los recursos para producir contenido local son limitados. “Estamos hablando de economías de escala, por ejemplo, en Colombia son 55 millones de personas, y en México, 140 millones. Por eso, nosotros vemos que los contenidos locales pierden cada vez más espacio y los contenidos globales, que tienen mercado más amplios, ganan espacio. Esto es un modelo que, en el fondo, si bien proviene de un libre mercado, no es lo suficientemente democrático para que la información que puede interesar a todas las personas fluya de manera proporcionalmente similar”, señaló Rolando Rodríguez.
Para el Digital News Report, ante un panorama cada vez más caótico y fragmentado, los medios de comunicación y los periodistas deben evolucionar hacia formas innovadoras de transmitir la información, sin perder su calidad y credibilidad: “Hay lugares donde los creadores de contenido e ‘influencers’ aportan formas innovadoras y originales de contar historias y construyen comunidades de maneras nuevas y poderosas. Estas iniciativas tienen mucho que enseñar a los medios tradicionales sobre cómo conectar con las audiencias jóvenes y difíciles de alcanzar, y cómo combatir la evasión selectiva de noticias y la fatiga informativa”.
El reporte añade: “La tarea de la prensa es saber cómo adaptarse a estas nuevas realidades, adoptar la tecnología donde sea pertinente manteniendo la supervisión humana, y hacer noticias más atractivas y personalizadas, sin comprometer los valores que atraen a la gente hacia sus marcas”.
Bibliografía:
3° Encuesta sobre libertad de expresión y confianza en medios de comunicación de Costa Rica: informe de resultados 2025. De click acá
Encuesta de acceso y uso de los servicios de telecomunicaciones en Costa Rica 2024. De click acá
Estudio Red 506, Radiografía Digital de Costa Rica.
Red 506 confirma el cambio generacional en las redes sociales ticas De click acá
Red 506 revela secretos del consumidor digital para empresas costarricenses De click acá
