
Capítulo 4:
Cuatro creadores de contenido cuentan cómo trabajan; son rigurosos, pero también dicen lo que piensan
Camila Pinto y Dannia Gamboa, creadoras de contenido en La Grieta, lo tenían muy claro desde que comenzaron a producir y publicar videos en setiembre del 2024: querían crear un espacio donde personas jóvenes pudieran expresarse y generar un cambio a nivel político.
“No pretendemos ser un medio de comunicación… preferimos ser honestos desde el inicio y decir esta es nuestra postura sobre tal tema”, dice Camila. Su objetivo era crear un espacio donde la comunidad se informara, aprendiera, pero también donde se discutiera. En TikTok, La Grieta tiene 13 mil seguidores y en Instagram 12 mil.
Está claro que ahí nadie busca la objetividad. Lo que sí persiguen, afirman, es la rigurosidad periodística. Así la llaman, aunque el equipo que conforma La Grieta es interdisciplinario: hay periodistas, economistas, relacionistas internacionales, diseñadores gráficos, politólogos y productores audiovisuales. Mientras unos proponen temas y buscan datos, otros hacen el guion; algunos graban, editan o presentan ante la cámara.
Cada video tiene detrás un trabajo de investigación, de revisión de datos y de búsqueda de expertos que colaboren con la información. Suben a redes, usualmente, un video por semana, justamente por el trabajo de investigación que conlleva cada producción, pero también porque cada miembro del equipo tiene su propio trabajo fuera de La Grieta.
Muy similares son las historias de otros dos creadores de contenido: Sergio Ortiz Pérez, de Sentido Crítico, y Javier Adelfang, productor de Javier, el economista.
Ambos publican videos en redes sociales luego de indagar, obtener datos y verificar información sobre un tema y, al igual que sus colegas de La Grieta, quieren educar a sus seguidores. Ellos, sin embargo, trabajan solos: buscan los datos, producen el guion, graban, editan y, además, son los presentadores.
Ortiz es administrador de negocios y trabaja en el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) desde hace 25 años. Es sindicalista, presidente del Partido Cantonal de San Isidro de Heredia y recientemente fue elegido presidente del Concejo Municipal. Lo siguen en Facebook 34 mil personas y 22 mil en TikTok.
Javier Adelfang, de nacionalidad argentina, por el contrario, dice que es poco usual que opine en sus videos, aunque cuando lo hace la reacción de sus seguidores es buena. Es economista de profesión y docente de una universidad privada. Tiene casi 89 mil seguidores en TikTok, 24 mil en Facebook y casi 58 mil en Instagram.
Las historias de qué los motivó a convertirse en creadores de contenido, cómo iniciaron y cómo trabajan son muy disímiles. Lo que los une es formar parte de un fenómeno mediático que surgió a principios de la década de 2000 y continúa creciendo.
Fenómeno mediático
¿Influencers o creadores de contenido? Hay quienes hacen diferencia entre ambos conceptos; otros consideran que son lo mismo. Lo que nadie cuestiona es que son una importante fuente de información para el público.
Según el informe Comprender a las audiencias jóvenes en una época de cambios veloces del Digital News Report del Reuters Institute, publicado en español en abril pasado, el 51 % de los jóvenes entre 18 y 24 años que usan redes sociales para informarse prestan más atención a creadores e influencers que a periodistas y medios tradicionales (39 %).
Además, el 39 % usa las redes sociales como principal fuente de noticias, principalmente las plataformas audiovisuales: TikTok, Instagram y YouTube. En el 2015 era solo el 21 %.
En todas las generaciones, detalla el informe, “la mayoría está a favor de la idea de imparcialidad periodística, pero el 32 % de los jóvenes consideran que no tiene sentido que los medios sean neutrales en ciertos temas”, como el cambio climático o el racismo.
El Centro Knight para el Periodismo en las Américas y la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) publicaron en el 2024 el libro electrónico gratuito y de libre acceso Creadores de contenidos y periodistas: Redefiniendo las noticias y la credibilidad en la era digital. En este documento reconocen que ambos cumplen un importante papel, especialmente entre las audiencias más jóvenes, y que los periodistas pueden aprender de los creadores de contenido a ser más flexibles y espontáneos, mientras que los creadores de contenido pueden aprender de los periodistas a tener más profundidad y a verificar y precisar la información.
Sobre este último punto, la Unesco y el Centro Knight impartieron en diciembre del 2024 el primer curso de formación del mundo construido para y con influencers, en el que participaron más de 9.000 personas de 160 países. El curso fue una respuesta a los resultados de una encuesta realizada por la primera organización, cuyos resultados mostraron que el 62 % de los creadores de contenido no realizaba una verificación rigurosa y sistemática de la información antes de compartirla. También revelaban que el 73 % quería aprender a hacerlo.
Espacios liderados por jóvenes
Cuando le preguntamos a Camila y a Dannia cómo fue que nació La Grieta y qué las motivó, responden que las motivaciones son diversas, como diversas son las 15 personas que conforman el equipo. Lo que sí consideran que las une es su militancia en la izquierda, no necesariamente partidista.
“Nos movía, por un lado, la preocupación actual, el momento político que atraviesa el país, pero también la necesidad de tratar un poco más profundamente la información y recuperar un poco de memoria histórica. Nos convocaba acceder al poder mediático para tener poder político y apoyar las causas en las que creemos”, reflexiona Camila.
Dannia coincide y agrega que existía una necesidad de disputar la información y las narrativas, “puesto que el poder económico a veces se centra en ciertos medios de comunicación que son los que llevan la agenda a nivel nacional y es parte de nuestra necesidad política disputar esa información, disputar espacios que estén además liderados por personas jóvenes”.
Conscientes de que la generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) está “un poco peleada con la política”, se consideran apolíticos “porque la política es grosera, es violenta” y la repelen, La Grieta busca que las personas jóvenes puedan aprovechar las facilidades tecnológicas para expresarse y generar un cambio a nivel político.
Nunca han pretendido ser un medio periodístico como tal; tratan de profundizar y tener elementos novedosos. “Toda la digitalización que existe ahora nos permite poder tener un medio en el que podemos estar en TikTok, en Instagram, en YouTube y no necesariamente tener, por ejemplo, un canal televisivo”, comenta Dannia.
Cada quien aporta el tiempo libre que le queda después del trabajo y también los temas noticiosos que le llamen la atención o le preocupen. Deciden en cuál van a trabajar y se dividen todas las labores. Hay quienes son mejores investigando, unos haciendo guiones, otros editando y, al final, aseguran, todos aprenden sobre diversos temas y el proceso es muy enriquecedor.
Camila detalla que desde el inicio decidieron que evitarían caer en las métricas del algoritmo. “No queremos caer en la dictadura del like. Nos interesa más la comunidad que se genere a raíz de este proyecto y tampoco vamos a caer en la inmediatez. Por eso nuestros guiones siempre profundizan, están muy pensados”.
También pusieron un gran esfuerzo en la edición de los videos. “Creo que uno de los elementos identificadores de La Grieta y que nos diferencian de otros canales de contenido es que tratamos de ponerle amorcito a la edición y a la memoria histórica”.
En La Grieta prefieren que los denominen como creadores de contenido, “puesto que hay una rigurosidad periodística, una formalidad; siempre somos muy rigurosos y rigurosas en el planteamiento de la información, en la investigación, que se mantenga esa seriedad”, dice Dannia, y Camila agrega que no quisieran enfrentar problemas legales por falta de rigurosidad.
El reto, reflexionan, es hacer el video atractivo para que las personas lo vean y estar mencionando continuamente las fuentes de dónde se obtuvo la información entorpece la narrativa. Han pedido consejos sobre cómo y dónde publicar las fuentes para blindarse ante posibles demandas.
¿Cuáles son las razones por las que a la población más joven le gustan los creadores de contenido? Camila y Dannia hablan de cercanía, de comunidad y de autenticidad. Según comentan, en periodismo se trata de ser lo más objetivo posible y que las personas formen su propio criterio, pero eso ya no es tan bien recibido. “Creo que las personas ahora quieren ver opiniones lo más honestas posible… aunque nuestro contenido a veces creemos que es un poco radical, la gente aprecia la autenticidad y el posicionamiento”, razona Camila.
Además de producir videos atractivos, también les gusta usar elementos de humor, ya que son conscientes de que aún tienen que conquistar a la población veinteañera. Camila y Dannia son treintañeras, y las personas que las siguen son mayoritariamente mayores de 35 o 40 años.
De la mano de la honestidad, agrega Dannia, se trata de apelar a la cotidianidad. “Lo cotidiano también es político, va muy de la mano… apelar a eso que nos afecta en nuestra vida y eso no se ve desde los medios tradicionales”. Las personas se sienten comprendidas, entonces escriben, piden temas, colaboran con alguna denuncia y comparten videos.
¿Podrán los creadores de contenido trabajar al lado de los periodistas? Creen que sería positivo porque, ante la escasez de tiempo que viven los medios de comunicación tradicionales, se podría elaborar contenido diferenciado para las diferentes plataformas y, de esa manera, ampliar la audiencia para que la información llegue a más personas.
Ponerse del lado de la gente
Sergio Ortiz, de Sentido Crítico, es un hombre maduro, de 45 años, con mucha trayectoria política municipal y sindical. Ha sido instructor en academias y en el ICE.
Desde muy joven tuvo que asumir responsabilidades, pues proviene de un hogar pobre, encabezado por una madre soltera que sacó adelante a tres hijos. “Esto me generó mucha conciencia social y también conciencia de clase”, reflexiona. “Casi el 25 % de la sociedad costarricense está en pobreza o extrema pobreza, y creo que la política tiene que dar respuesta a eso”.
Sin embargo, rechaza las respuestas populistas porque cree que “Costa Rica tiene muchas cosas buenas y esas cosas buenas han sido parte del Estado social de derecho y de la democracia… La solución para mí es adecentar el ejercicio político”, razona.
Junto a un grupo de pobladores de San Isidro de Heredia fundó un partido cantonal y hace dos años ganaron las elecciones municipales. Entendió, dice, que “había que estar adentro para poder solucionar las cosas” y cree que es “testigo y actor de que la política buena se puede hacer”.
Tiene varios años de utilizar Facebook y, desde que comenzó a publicar videos suyos, lo hizo con el objetivo de exponer sus ideas y aportar datos. Cuando Rodrigo Chaves obtuvo la presidencia de la República (2022-2026), decidió que debía hacer algo para contrarrestar las afirmaciones falsas del mandatario. Le preocupa que exista tanta desinformación.
“Vi que gustó mucho (los videos), entonces empecé a perfeccionarlos, a ver qué temas les gustaba que tocara y de qué forma… me di cuenta de que era una herramienta poderosa… A pesar de que es una opinión, trato de hacerla lo más objetiva posible para la mayor cantidad de costarricenses que están preocupados por lo que está pasando”.
Sergio dice que trata de producir tres videos por semana y selecciona los temas “poniéndose del lado de la gente”. “El secreto está en encontrar la verdad de las cosas para poder contrariar esa posverdad… trato de darle a la gente los insumos para que pueda ver que lo que se está haciendo está mal, que es una mentira y que las cosas no son como ellos las plantean”.
Él hace todo el trabajo: redacta los guiones, presenta, hace la edición y publica, todo con el celular y la ayuda de varias aplicaciones. Quisiera tener más tiempo y más recursos económicos para hacerlo.
¿Por qué tiene tantos seguidores? Lo que lo hace interesante, reflexiona, es que él puede decir lo que quiera y los periodistas a veces no lo pueden hacer. “A las personas les gusta que exista una persona que esté en contra de lo que está pasando, que aporte datos que puedan utilizar en las discusiones y defender su punto de vista y, además, que lo haga de una manera educada”. También les agrada el sarcasmo y el choteo a la tica que a veces utiliza.
Asegura que elimina a los troles que insultan en la sección de comentarios para que sus redes sean un espacio seguro, y propicia que las personas opinen y se sientan tranquilas al hacerlo. Aprendió en política a evitar que las cosas “bajen de la cabeza hacia el estómago”; ignora a quien lo insulta en las redes y puede tener una discusión con alguien que sí manifiesta apertura a escuchar o conocer otras opiniones.
Sergio prefiere que lo llamen creador de contenido porque el influencer trata de influir para que las personas compren un producto, visiten un lugar o usen una moda. “Yo no estoy hablando de temas para que la gente tome una decisión en específico, yo lo hago para que la gente tome una decisión informada”.
Detrás de un video de un minuto hay mucho trabajo
Javier Adelfang, productor de “Javier, el economista", llegó al país hace unos 13 años desde el sur de América, Argentina, movido por el corazón, y aunque eso no funcionó, se quedó a vivir en Costa Rica.
Es economista, pero la vida lo llevó a estar cerca de los periodistas y a escribir. En Costa Rica trabajó cinco años en La República como analista económico y aprendió del oficio del periodismo; también reporteó un poco. Su abuela era poeta y trabajó como correctora de estilo en varios periódicos en Argentina y su padre, médico, también laboró en una redacción en su juventud.
¿Cómo terminó un economista haciendo contenido para redes sociales? Recuerda que trabajando en La República lo invitaron a participar en un programa que le permitió vivir en China durante seis meses. Cuando regresó tuvo problemas para encontrar trabajo y renovar sus permisos migratorios. Empezó a laborar como profesor universitario y entonces llegó la pandemia.
En ese momento decidió comenzar a hacer contenido en Facebook. Su actual novia fue quien lo convenció para que hiciera videos y el primero “gustó muchísimo”.
Desde entonces, todos los días por las mañanas revisa qué está pasando en el mundo, en el país y en su país, Argentina. “Tengo que verlo”, dice con una sonrisa.
Si pasa algo que considera relevante, entonces hace algún contenido. “Para mí es sentarme y analizar, porque esa es mi formación también, ¿no? Y en todo caso, si tengo dudas, consultar fuentes”.
Su profesión de economista le permite también crear temas de interés. Ya sea, por ejemplo, con ayuda de bases de datos, investiga algunos más, busca cómo trabajarlos, cómo relacionarlos y luego produce un video.
Desea tener más tiempo y más recursos para trabajar grandes temas de investigación porque tiene muchas ideas. “Uno solo no puede y Costa Rica es un país muy pequeño donde no se monetizan las redes sociales”.
Javier se considera un hombre orquesta: “uno tiene que estar haciendo la edición, tiene que estar en todos los aspectos, pero además, como uno es el producto, tiene que estar vendiendo ese producto dentro de las fronteras de los límites morales que uno puede tener”.
A diferencia de los creadores de contenido mencionados antes, él en algunas ocasiones cobra por promocionar una marca en sus posteos. También lo contratan para dar charlas sobre temas económicos en empresas.
Que lo califiquen como influencer o como creador de contenido lo tiene sin cuidado. “Para mí es exactamente lo mismo. Es una persona que está en las redes, que la gente la conoce, que dice algo y hay gente que le dice: ‘Sí, tenés razón’. Entonces, eso es un influencer, es un influenciador, es un creador de opinión”.
Su trabajo como docente lo terminó de convencer de que el conocimiento y las ciencias deben ser accesibles para todos y Javier cree que todos los temas se pueden explicar de manera sencilla. “Creo que es algo en lo que el periodismo tradicional tiene un problema”, agrega.
Le consulto: ¿qué nos falta a los periodistas para comunicarnos mejor? Tiene varias ideas. Dice que el periodismo es muy estructurado y la creatividad en cómo se comunica la información es importante. “Hay que entender que las redes sociales no dejan de ser un entretenimiento. Si la gente está usando ahí su tiempo es porque se entretiene”.
Por eso considera que se requiere hacer un cambio en cómo se transmite la información, hacer un crossover, un cruzamiento, entre el mundo de los influencers y el mundo del periodismo. “Conozco gente que pasó de estar en las redes a tener un espacio en la televisión”.
En Argentina, por ejemplo —dice que evita sonar egocéntrico— existen canales de televisión que entendieron que el mundo está pasando ahora por las redes sociales. “Vos tenés que traer la modernidad a lo tradicional. Si no podés pasar toda tu programación a las redes, trae a esa gente a la tele que algo te va a aportar”.
Javier cree que periodistas y creadores de contenido o influencers podrían trabajar juntos y hacer alianzas. Al fin y al cabo, insiste, todos los medios de comunicación están también en las redes sociales.
