• Capítulo 9:

    Jóvenes prefieren noticias resumidas e interpretadas por IA

  • Por Alexa Méndez
    Para Punto y Aparte
  • El 51% de la generación Z confía más en creadores de contenido que en medios de comunicación tradicionales para informarse. Este dato forma parte de los resultados del Informe de Noticias Digitales del Reuters Institute for the Study of Journalism (Robertson, C. et al., 2026) y resume uno de los principales desafíos que hoy enfrentan los medios de comunicación: cómo conectar y sostener la atención con audiencias jóvenes, que lideran la interacción en redes sociales y son bastante críticas ante temas relacionados con sus valores y propósitos.

    En este artículo se analiza, a partir de datos recientes, el gusto de las personas jóvenes que hoy consumen contenido noticioso. También aborda la forma de informarse, las preferencias de la generación Z para consumir información, el papel de la inteligencia artificial y los retos del mundo periodístico actual, que está en constante cambio gracias a las nuevas tecnologías aplicadas en el mundo digital y sus ecosistemas.

    El informe del Reuters Institute indica que las personas jóvenes han perdido interés en las noticias frente a mediciones anteriores; aun así, el 64% de quienes tienen entre 18 y 24 años continúa informándose a diario. Lo que cambió con mayor fuerza en la última década no es solo la frecuencia de consumo, sino la forma de acceso a la información.

    Del 64% de jóvenes que consumen noticias, un 51% le presta más atención a creadores de contenido o personalidades individuales, el 39% se informa por medios tradicionales o periodistas, y el 15% interpreta la información por medio de herramientas de inteligencia artificial.

    Estos datos no deben leerse únicamente como una desconexión futura con las noticias. Más bien, evidencian un cambio en las vías de acceso, en las expectativas de consumo y en el gusto por los formatos que las audiencias jóvenes consideran relevantes dentro del mundo digital.

    El informe de Reuters refleja una realidad: en la última década, las distintas plataformas de redes sociales se han consolidado como el principal canal de acceso a la información. Las plataformas favoritas también cambiaron: Facebook perdió centralidad frente a consumos más audiovisuales en TikTok, Instagram y YouTube, donde el contenido breve, visual y personalizado genera mayor interacción porque se adapta a los intereses y hábitos de cada usuario (Robertson et al., 2026).

    Los jóvenes han pasado de priorizar lo digital a priorizar lo social. Es decir, ya no acceden a noticias a través de sitios web o aplicaciones informativas, sino principalmente mediante redes sociales o herramientas de IA, donde el contenido aparece de forma integrada y alineada con sus intereses durante su día (Robertson, C. et al., 2026).

    Este cambio en las dinámicas de consumo de noticias no solo se debe a una preferencia por las redes sociales, sino también a una transformación en la relación de las audiencias jóvenes con la información. Según Reuters, ellas no necesariamente rechazan las noticias, sino que buscan que estas sean más accesibles, relevantes y adaptadas a sus hábitos.

    Por ello, los actuales líderes de la información son los creadores de contenido, al presentar la información en formatos más cercanos, explicativos y alineados con los intereses de sus audiencias. Esto evidencia que el cambio no está en una pérdida de interés por las noticias, sino en una adaptación hacia formatos, voces y narrativas que puedan resultar más cercanas, ágiles y significativas para esta nueva generación.

    Jóvenes consumen noticias de forma incidental

    Las personas jóvenes consumen, en promedio, más de 6 horas diarias de contenido mediático y de entretenimiento. Pero ¿qué es lo que más consumen? Lo hacen de forma más diversa y digital, priorizando formatos interactivos y audiovisuales.

    Según el estudio de Reuters, en 2015, solo el 21% de los jóvenes señalaba a las redes sociales como su principal fuente de noticias para 2025, esta cifra ascendió al 39%, por encima de los sitios web y las aplicaciones de noticias, que han disminuido de forma significativa (Robertson et al., 2026).

    Esto ha provocado que el acceso a noticias se vuelva menos intencional y más incidental. ¿Pero esto qué significa realmente? Los usuarios no buscan activamente informarse, como lo hacían antes, sino que, gracias al algoritmo, se encuentran con noticias mientras consumen contenido en redes sociales.

    Solo el 14% de la generación Z accede directamente a sitios o aplicaciones de noticias, en comparación con el 40% que lo hace a través de redes sociales y el 26% que lo hace por medio del buscador (Robertson, C. et al., 2026).

    Los datos del estudio evidencian que los jóvenes no han dejado de estar expuestos a las noticias, pero sí muestran un menor interés activo en ellas, priorizando otros tipos de contenido y dependiendo de las redes sociales. Esto quiere decir que, si el algoritmo de la red social considera que no les agradan las noticias, posiblemente tampoco les vayan a aparecer. Las redes sociales suelen adaptarse a los gustos del usuario.

    Durante 2025, el 60% de jóvenes afirma estar “siempre conectado a internet”, pero su atención no se centra prioritariamente en las noticias. Las redes sociales tienen un sinfín de información, lo que coloca a las noticias en competencia ante múltiples formatos de entretenimiento y reduce su relevancia dentro de su consumo mediático.

    El reto de los medios tradicionales no es únicamente producir contenido informativo, sino diseñarlo para convivir dentro de ecosistemas saturados y altamente competitivos, con el fin de captar la atención y el interés de esta generación. Esto implica adaptar las noticias a formatos más dinámicos, narrativas breves y enfoques que conecten con los intereses de la audiencia desde el primer segundo.

    Los medios tradicionales ya no compiten solo entre ellos, sino contra todo el universo de contenido disponible en redes sociales. Por ello, integrar estrategias basadas en datos, optimización para algoritmos, una narrativa adaptada al usuario y la aplicación de conocimientos sobre esta audiencia se vuelve fundamental para mantener la atención y relevancia en el consumo mediático juvenil.

    Buscan contenido corto y directo

    Las redes sociales se han consolidado como el principal canal de información en la actualidad. En este contexto, el contenido audiovisual de corta duración —especialmente videos de 15 y 60 segundos— se posiciona como el formato más consumido, debido a su carácter ágil, dinámico y fácil de interactuar, lo que lo convierte en un elemento clave para generar engagement (Keutelian, M., 2026).

    A partir de lo anterior, se confirma que el video debe ser una prioridad para quienes producen contenido noticioso. De acuerdo con Keutelian (2026), en 2026 el 91% de las empresas utiliza activamente contenido audiovisual, lo que evidencia su papel esencial para alcanzar mayores audiencias y fomentar la interacción. Este fenómeno se relaciona directamente con plataformas como Instagram y TikTok, donde los algoritmos priorizan este tipo de contenido y determinan su alcance.

    Asimismo, la incorporación de la inteligencia artificial ha facilitado la producción masiva de videos, permitiendo a creadores y marcas responder a la creciente demanda de contenido breve y constante (Hedra, 2026). En conjunto, estos factores reflejan una transformación en la producción informativa, donde la rapidez, la adaptabilidad y el uso de nuevas tecnologías resultan fundamentales para conectar con audiencias jóvenes.

    Según explica la firma consultora Deloitte, la velocidad y la facilidad para crear contenido audiovisual han provocado un aumento significativo de personas que se dedican a producir contenido de forma independiente. Estos creadores, que hoy ocupan un lugar central en el mundo digital, son quienes generan una conexión más cercana, auténtica y constante con las audiencias, especialmente entre los jóvenes.

    Su capacidad de comunicar de manera directa, utilizando formatos breves y adaptados a las dinámicas de plataformas como TikTok o Instagram, les ha permitido posicionarse como actores clave en la difusión de información, incluso por encima de los medios tradicionales (Robertson, C. et al., 2026).

    Si bien los creadores independientes han ganado protagonismo en el ecosistema digital, las plataformas basadas en video no son la única vía para conectar con audiencias jóvenes. Existen también propuestas que combinan formatos tradicionales con estrategias digitales, como los conocidos pódcasts, que involucran horas de audio. Cuando el mundo pensaba que la radio podía desaparecer, también se fortaleció el uso de carruseles o fotografías que redireccionan a páginas web.

    El streaming también cobra relevancia por su duración y capacidad de interacción. Según Reuters Institute, en mercados como Argentina se ha registrado un crecimiento significativo de contenidos nativos en plataformas digitales que combinan información y entretenimiento mediante transmisiones en vivo y contenido pregrabado. Este fenómeno evidencia que los jóvenes de la generación Z no solo prefieren videos breves, sino que también pueden interesarse por contenidos extensos cuando integran entretenimiento, interacción y un estilo más informal, adaptado a sus hábitos digitales.

    Pero aquí es donde la inteligencia artificial también juega un papel importante, ya que, según Reuters, el 15% de las personas jóvenes acude a esta herramienta para encontrar, comprender y resumir mejor la información difundida por medios de comunicación digitales.

    Queda claro que no es solo el formato de consumo el que cambió, sino también el control de la información, donde las plataformas y la inteligencia artificial comienzan a ocupar un rol central en la forma en que las nuevas generaciones acceden, interpretan y se relacionan con las noticias.

    Jóvenes tienen mayor apertura al uso de IA

    Es un hecho que Google fue sustituido (Hedra, 2026). Ahora, la inteligencia artificial es la segunda opción como herramienta de búsqueda y consulta de los jóvenes. Según Reuters Institute, quienes tienen entre 18 y 24 años recurren a chatbots de IA para comprender y resumir mejor la información difundida por medios digitales. ¿Cómo lo hacen? Al parecer, estas herramientas les funcionan mejor que buscar en Google, ya que incluso sintetizan la información que desean consumir.

    Regresando nuevamente al “cambio sobre los gustos y el acceso a la información”, es importante resaltar que estas herramientas generalmente reinterpretan o se alimentan de contenidos producidos por medios de comunicación, lo que evidencia una reconfiguración en la búsqueda, más que una sustitución de los medios tradicionales.

    Esto responde a una necesidad clara de simplificar el acceso a la información, ya que muchos jóvenes buscan comprender temas complejos de manera rápida y accesible. Esto ha impulsado la popularidad de contenidos explicativos, resúmenes automatizados y formatos breves, que logran convertir el lenguaje periodístico tradicional en narrativas más cercanas y fáciles de digerir.

    Como se mencionaba anteriormente, la inteligencia artificial hoy también es parte fundamental en la producción de contenido digital, ya que las redes sociales exigen inmediatez y calidad.

    Aquí también se debe mencionar a los famosos creadores de contenido independientes. Una encuesta realizada a más de 6.500 creadores en 140 países señala que el 87% de los profesionales creativos ya utiliza herramientas de IA en sus flujos de trabajo, y el 66% las emplea de manera semanal (Artlist, 2025, citado por Hedra, 2026). Estos datos demuestran que la IA no solo es una herramienta complementaria, sino que se ha integrado de forma estructural en los procesos de producción de contenido digital, consumido en gran medida por audiencias jóvenes.

    Con los datos anteriores, se demuestra que esta generación no solo usa la herramienta, sino que también consume noticias sintetizadas, procesadas o elaboradas con IA. Esto evidencia que esta tecnología no solo fortalece la creación de contenido y se muestra exitosa ante su rapidez, sino que también llegó para quedarse, exigiendo a los medios de comunicación adaptarse a esta nueva realidad, ya que ahora resulta ser un elemento clave en el crecimiento y la consolidación de las redes sociales.

    Fieles a sus valores y propósitos

    Los jóvenes tienen claro el contenido que les gusta consumir. De acuerdo con Reuters Institute, tanto jóvenes como adultos comparten percepciones similares en aspectos como la confianza, la imparcialidad y la equidad en la cobertura. Aunque las audiencias de adultos tienden a consumir más noticias, las audiencias jóvenes muestran una postura ligeramente más crítica, lo que demuestra que les gusta interpretar y esperar más del desarrollo de las noticias que consumen.

    Robertson, C. et al. (2026) demuestran que, aunque la mayoría aún considera importante la imparcialidad, una proporción de jóvenes sostiene que existen temas, como la justicia social, en los que no tiene sentido mantener una postura completamente neutral.

    El 32% de los jóvenes comparte esta visión, frente a un 19% en personas mayores, lo que evidencia una mayor sensibilidad hacia contenidos alineados con sus valores y posturas frente a problemáticas sociales.

    Más allá de la imparcialidad estricta, las nuevas generaciones buscan contenidos que perciban como relevantes, justos y coherentes con su visión del mundo. Esto se refleja también en los niveles de confianza hacia las noticias: solo el 37% de los jóvenes afirma confiar en ellas, una cifra que ha disminuido en comparación con años anteriores. Este dato refuerza la idea de que no solo consumen información, sino que la evalúan críticamente según su significado, impacto y alineación con sus principios.

    Muchos factores influyen en la confianza hacia las noticias. Sin embargo, una de las razones por las que los jóvenes presentan niveles ligeramente menores de confianza podría estar relacionada con sus hábitos de consumo informativo, al tener como principal fuente las redes sociales, espacios donde abunda la desinformación, lo cual puede afectar su percepción sobre la credibilidad de las noticias.

    Pero, a pesar de los resultados sobre desconfianza y un mundo digital tan competitivo, en su mayoría los jóvenes deciden consumir noticias. Esta generación, de la mano con los avances tecnológicos, transformó los típicos formatos periodísticos en un universo digital, lo que representa una evolución completa en estos productos de comunicación. Las redes sociales, los creadores de contenido y la inteligencia artificial han reconfigurado el ecosistema informativo, desplazando a los medios tradicionales como punto de entrada principal y haciéndoles ver que su competencia ya no es solo entre ellos mismos.

    El reto de los medios de comunicación

    La forma en que los jóvenes se relacionan con las noticias evidencia una preferencia por contenidos más accesibles, visuales, personalizados y alineados con sus intereses y valores. La inmediatez, la síntesis y la claridad se convierten en elementos clave para captar su atención en entornos saturados de contenido.

    Su confianza ya no se construye desde el rigor informativo únicamente, sino también desde la identificación con quienes comunican. Algo preocupante para el futuro es la posible pérdida de contexto, la dependencia de resúmenes hechos por inteligencia artificial y la posible reproducción de sesgos, disminuyendo cada vez más el pensamiento crítico basado en información actual.

    Todas estas nuevas formas de consumo también podrían traer consecuencias. Los medios tradicionales cuentan con profesionales que filtran y verifican la información, generan una sociedad crítica sobre entornos diversos, pero, en un mundo liderado por creadores de contenido, redes sociales e inteligencia artificial, surge una pregunta clave: ¿quién cumple hoy ese rol de filtrar la información en estas plataformas?

    Si bien las plataformas tienen mecanismos de regulación, no operan con los mismos criterios que una sala de redacción periodística. Además, el uso de la inteligencia artificial como intermediaria en el acceso a la información introduce desafíos como el sesgo y la pérdida de contexto, lo que hace aún más necesario el pensamiento crítico en las audiencias.

    Ahora, los medios tradicionales enfrentan grandes desafíos, entre ellos adaptarse, ya que las nuevas narrativas, los algoritmos y las herramientas como la inteligencia artificial no son opcionales, sino exigidas por los gustos de esta generación.

    Otro desafío es redefinir el papel del periodismo en un entorno donde la atención, la confianza y la verdad ya no dependen únicamente de quienes producen la información, sino también de cómo, dónde y bajo qué lógicas circula.

    Bibliografía:

    Robertson et al. (2026). Reuters.
    Understanding young news audiences at a time of rapid change. De click acá
    Kahn, G. (2025). Reuters.
    OHow these new platform-driven news outlets are attracting young audiences. De click acá
    Hedra. (2026).
    AI Video Trends and Social Media Trends Shaping Content Creation in 2026. De click acá
    Keutelian, M. (2026).
    Sprout Social. 80+ Social media video statistics marketers need to know in 2026. De click acá
    Widener et al. (2025). Deloitte. 2025.
    Digital Media Trends: Social platforms are becoming a dominant force in media and entertainment. De click acá