
Capítulo 8:
¿Cómo aumentar las audiencias y el pago por las noticias?
Conexiones reales, experiencias relevantes y periodismo de calidad, encabezan la fórmula para hacer crecer la modalidad de noticias digitales pagas.
El periodismo se enfrenta a una de las peores crisis de desinformación de la historia: crece el acceso y la cantidad de datos, noticias, y tecnología, sin que necesariamente crezca o se garantice la rigurosidad, la calidad o la veracidad de la información.
Los medios de comunicación navegan en un contexto que combina Inteligencia Artificial (IA), audiencias fragmentadas y modelos de negocio en constante transformación. A esta realidad se unen cambios retadores: la posibilidad de generar contenido desde cualquier dispositivo, acceso inmediato y viralidad.
¿Cuál es entonces el futuro de las noticias digitales pagas? ¿Cómo se puede conectar con las audiencias de forma exitosa?
La respuesta varía entre las tendencias y cambios que se prevén para este año con el uso de la IA, y los resultados de los procesos de suscripción digital que han implementado algunos de los principales medios de comunicación internacionales. Entre ellos destacan los estadounidenses The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post, así como el Financial Times en Reino Unido, elDiario.es y El País, en España.
Todos estos medios cuentan con opciones de suscripción digital que se han convertido en una de las más importantes fuentes de ingreso, y en algunos casos, la principal.
Con el pago por suscripciones digitales se da un giro hacia publicaciones que ofrezcan rostro humano, lo que implica que los periodistas actúen de forma más parecida a los creadores de contenido independientes. Es decir, que apuesten por un periodismo más cercano y personal, que incluya material audiovisual o newsletters dirigidas, de acuerdo con el más reciente estudio Journalism, Media, and Technology Trends and Predictions 2026, publicado por The Reuters Institute For The Study of Journalism and The Oxford University.
Hacer rentable el pago por noticias
Hace más de una década, Costa Rica pasó de ofrecer opciones de noticias 100% gratuitas a un ecosistema híbrido, donde algunos de los principales medios de comunicación empezaron a cobrar a cambio de contenido de valor.
Directores de diferentes medios de comunicación nacionales aseguran que el tico sí está dispuesto a pagar para recibir noticias de calidad, así como lo hacen medios internacionales como The New York Times, considerado el líder mundial en noticias de pago, con más de 12,78 millones de suscriptores digitales al cierre de 2025.
En 2020, sus suscripciones digitales se convirtieron en la principal fuente de ingresos y en la de mayor crecimiento, superando incluso a las suscripciones impresas.
La receta para mantenerse a flote y crecer parece ser muy sencilla, pero su aplicación no lo es: se requiere ofrecer una combinación entre conexiones reales y experiencias relevantes para destacar. Pero, ¿cómo se logra? ¿Están los lectores dispuestos a pagar por información?
The New York Times considera que sí, y explica el motor de sus decisiones: “ofrecer un periodismo que valga la pena pagar” con una estrategia que contiene tres elementos clave:
- 1. Ser el mejor portal de noticias del mundo: con periodismo especializado, noticias de última hora que no sacrifican la calidad por la rapidez, investigación, y con análisis y críticas que ayudan a los lectores a interpretar el mundo.
- 2. Ser aún más valiosos para las personas: ayudándoles a aprovechar al máximo sus vidas y conectar con sus pasiones.
- 3. Crear una experiencia de producto más amplia y conectada: que ayude a las personas a interactuar.
Actualmente The New York Times mantiene un muro de pago (paywall) riguroso. El medio estimó la llegada de 1,4 millones de suscriptores exclusivamente digitales durante el 2025, incluyendo unos 450 mil en el último trimestre del año. Para el 2027, el medio proyecta superar los 15 millones de suscriptores digitales.
Periodismo pago y solidario
Dentro del periodismo digital hispanohablante, uno de los casos de mayor éxito con el método de suscripciones digitales es el del elDiario.es, un medio de comunicación independiente que cuenta con un modelo de membresía que habilita la opción de pagar una cuota voluntaria y solidaria.
La membresía nace, no para tener derecho de leer, sino para que el periodismo siga siendo independiente, lejos de una transacción comercial fría de “pagar y recibir”. Aborda además la idea de que las noticias deben ser abiertas y accesibles, mientras la comunidad de socios cubre la mayor parte de los costos de la redacción.
Este sistema mixto utiliza la tecnología de forma más activa para incentivar a los lectores más fieles a convertirse en sostenedores económicos del proyecto. elDiario.es ofrece la opción de “Socio de pago” (suscripción recurrente), donde los lectores aportan una cuota mensual o anual a cambio de beneficios como acceso ilimitado a contenidos, navegar sin publicidad, adelanto diario de noticias, boletín personal de Ignacio Escolar (director del medio), newsletter diaria de Juanlu Sánchez (subdirector), y participación en debates, eventos o sorteos.
Además, el medio incluye la “Aportación voluntaria extra”: los socios pueden decidir aumentar su aportación económica si desean apoyar más al medio, lo que impulsa un crecimiento interanual significativo en sus ingresos.
Las cuotas de membresía representan alrededor del 40% de los ingresos totales, lo que las convierte en la segunda fuente de financiación más importante, después de la publicidad. Actualmente más de 106 mil personas son parte de la comunidad de socios y socias de elDiario.es.
¿Qué sucede en Costa Rica?
A mediados de 2015 el periódico La Nación, de Grupo Nación, dio el primer paso hacia un ecosistema híbrido al anunciar la implementación de su muro de pago digital. Posteriormente lo hizo El Financiero, especializado en negocios, economía y política, también de Grupo Nación.
En un inicio, los usuarios tenían acceso a un número limitado de notas gratuitas al mes, y una vez superado el límite, el sistema bloqueaba el acceso solicitando una suscripción mensual.
Actualmente, ambos medios pasaron a ofrecer un muro con cierre parcial de contenidos: la "actualización del minuto a minuto" (sucesos, política diaria) es de acceso gratuito, y con reportajes de investigación, firmas de opinión y exclusivas para suscriptores digitales.
Los directores de ambos medios coinciden en que los consumidores sí están dispuestos a pagar por recibir noticias de calidad.
Fabrice Le Lous, director de La Nación, considera que el valor que la audiencia reconoce está en el periodismo riguroso, investigativo, diferenciado y ético, así como en el periodismo de servicio que ofrece mejorar aspectos de la vida de las personas.
Para que sea rentable, La Nación sigue un modelo de negocio que replican otros periódicos en el mundo con la lógica de siempre, pero en pantallas: antes de la existencia de internet, los lectores se suscribían al papel o lo compraban en los quioscos, hoy, se acostumbran a comprarlo en internet a través de una mensualidad digital.
“Los medios vemos el futuro de la rentabilidad en un flujo constante de ingresos directos de quienes nos leen online. Además, este flujo nos da mayor independencia de Google y otras Big Techs como las redes sociales de Meta, de Elon Musk, etc. Si un medio depende únicamente de los algoritmos, no es maestro de su propio destino y sufre, cada tantos meses, grandes cambios de reglas a los cuales debe adecuarse sí o sí. Nosotros tenemos una mezcla de ambas cosas: somos fuertes en visitación masiva a través de redes y Google, pero tratamos de ser muy fuertes en consumo directo de audiencias fieles, suscritas, que aprecian el periodismo más profundo que ofrecemos”, explicó Le Lous.
El director de La Nación destacó la importancia de que la base de suscriptores digitales crezca y llegue a un techo natural sano que les permita seguir siendo uno de los medios independientes más importantes del país.
Con él coincide Pablo Fonseca, director de El Financiero, quien asegura que este medio especializado cuenta con una base de miles de suscriptores, lo que funciona como la mejor prueba de que las personas sí están dispuestas a pagar por información de nicho y de calidad.
“El suscriptor paga ante todo por contenido local de negocios, economía y finanzas, aunque a lo largo de un año se registran suscripciones desde cualquier sección, incluyendo blogs y la sección de noticias internacionales”, detalló Fonseca.
Para ampliar las audiencias, Fonseca considera necesario analizar el tipo de contenido que genera más usuarios nuevos para definir qué se puede replicar o a qué dar seguimiento. Este análisis también permite modificar el manejo de redes sociales, añadir contenidos en nuevos formatos como audio, dar más seguimiento a la agenda diaria y aumentar la producción de nuevo contenido.
El director de El Financiero se refirió a la necesidad de que el pago por las noticias esté articulado con otro tipo de actividades y ofertas de productos. “El medio es rentable porque tiene suscripciones digitales, foros de divulgación, publicidad y eventos. Es un mix de ingresos el que lo hace rentable”, agregó.
Otro de los medios que implementó un sistema de pago por noticias en Costa Rica fue Delfino.cr. En sus inicios, el medio independiente reservó algunos contenidos exclusivos para suscriptores digitales. Sin embargo, con el paso del tiempo la estrategia cambió.
Delfino.cr ha evolucionado hacia una lógica más parecida a la de medios internacionales como The Guardian (Reino Unido), que mantiene su muro 100% abierto y gratuito, y solicita un aporte económico de forma voluntaria. No se trata de castigar a quien no paga, sino de invitar a quienes valoran el trabajo a sostenerlo para garantizar que la información esté disponible para todas las personas.
Para Diego Delfino, director del medio, uno de los principales retos ha sido convencer a una audiencia acostumbrada a recibir información gratis de que producir buen periodismo cuesta dinero.
Delfino menciona además un desafío estratégico: adaptar el modelo al tamaño del mercado, a los hábitos de consumo y al vínculo emocional que la audiencia tiene con el medio. A esto suma la complejidad operativa de mantener el equilibrio entre la independencia editorial y la sostenibilidad financiera.
Todo el contenido noticioso de Delfino.cr se mantiene abierto, y para su director, “si el modelo de negocio compromete la credibilidad, deja de servir”.
Tendencias versus sostenibilidad
La transformación del periodismo y del acceso a las noticias continúa en evolución, consolidándose en una lucha constante entre inmediatez, profundidad, personalización y sostenibilidad.
Las tendencias internacionales, y de algunos medios nacionales, demuestran que existe un mercado dispuesto a pagar por información útil, variada, personalizada y exclusiva, así como por investigaciones, análisis, guías de inversión y noticias de nicho.
La experiencia de usuario y la utilidad de la información encabezan el atractivo a la hora de desembolsar por el pago de noticias. De ahí la importancia de un sitio web que garantice lecturabilidad, velocidad, sin anuncios invasivos y con aplicaciones móviles de primer nivel, que incluya además una estrategia de paquetes: opciones con descuentos, participación en foros, convenciones y desarrollo de comunidad.
En este escenario, la tecnología es una aliada que permite ofrecer tarifas personalizadas, información seleccionada de acuerdo a los algoritmos y herramientas de inteligencia artificial orientadas a la accesibilidad, capaces de convertir un artículo a audio, generar un resumen o traducir un texto.
El aumento del anonimato, las publicaciones sin datos o fuentes, los rumores y el contenido manipulado aumentan el valor del contenido verídico en el mercado. Esto invita a fortalecer opciones periodísticas que den la cara: que ofrezcan rostros, reputación y responsabilidad legal, donde la audiencia pueda conocer exactamente quién redactó la nota y qué línea editorial sigue el medio.
Ante los retos de desinformación e inmediatez, el objetivo de las noticias pagas va más allá de decir que algo pasó; hoy evoluciona a explicar si realmente ocurrió y por qué. Esto abre una nueva discusión con respecto a las brechas de la información. Mientras quienes pagan tienen acceso a análisis, información verificada, calidad y profundidad, un porcentaje de la población queda en manos de todo tipo de información gratuita que está disponible en redes sociales: espacios propensos a la desinformación y a los discursos de odio, sin filtros y sin verificación.
El creciente uso de la IA también siembra un debate importante, tanto para aumentar la oferta de opciones diferenciadas e innovadoras para la audiencia, como para reducir costos sin afectar la calidad y veracidad de la información, de manera que el periodismo independiente fortalezca su presencia y logre navegar efectivamente a través de las nuevas eras tecnológicas.
